Calavera a Luis Carlos Básaca (o Calabásaca)

Catrina

Estaba haciendo Catrina
el quehacer en el averno
cuando le vino una idea
pa' amenizar el infierno:

"Qué a gusto sería todo
si tuviera a mi favor
robots especializados
en mi tedioso labor".

Decidiose a ir por Básaca
—tenía muy buen currículo—
y así la parca robó
el horario del cubículo.

"Clase de Instrumentación",
le marcaba el papelito,
y la calaca partió
al salón que estaba escrito.

No hubo signos del maestro
en el lugar sugerido.
Le preguntó a los alumnos:
"hoy el profe no ha venido".

Se fue dos horas más tarde
a otra clase del doctor
y en ese salón tampoco
hubo muestras del señor.

Ya dábase por vencida
y entonces, de puro sapo,
se encontró a Luis en los Vichys
agarrándose de un taco.

El pobre doctor Luis Carlos
ahora sí no se escapó
de las garras de la flaca
que al averno lo jaló.

Le dio, la flaca, un Arduino
y pa' beber un iglú,
y el doctor sólo pensaba
"¿qué es esto que no es LabVIEW?".


Calavera con la que participo en el concurso de calaveras literarias de CETYS Universidad


Edit 2017-11-02: Primer lugar en el concurso de Calaveras Literarias 2017.